Apenas 10.000 personas se han acogido a la Ley de la Segunda Oportunidad en España.

Las ventajas que ofrece esta Ley son cada vez más conocidas, pero ¿Que resultados han obtenido las personas que lo han solicitado?

La Ley de la Segunda Oportunidad entró en vigor en 2015 por consecuencia de varios años de crisis económica que arrastraba a toda España y que se había complicado exponencialmente la vida de mucho hogares y empresas.

Fue a través del “Real Decreto Ley 25/2015, de 28 de julio, mecanismo de segunda oportunidad, y reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social” con un texto legal que establece una serie de condiciones por las cuales un particular, autónomo / empresario puede solicitar la cancelación de las deudas adquiridas o una renegociación de estas.

Está sujeto a varios requisitos que se han de cumplir, pero con un gran potencial para aquellas personas que los cumplen y que se acogen a esta Ley. Para poderse acoger a esta ley es necesario demostrar que se han intentado pagar las deudas, pero que han surgido factores no intencionados que lo han impedido y haber intentado pasar por una negociación previa para intentar flexibilizar las condiciones.

En la Ley de la Segunda Oportunidad podemos hablar de muchas sentencias diferentes, de las cuales vamos a exponer varias para entender mejor cómo funciona y que podemos conseguir con ella.

Las sentencias más representativas de la Ley de la Segunda Oportunidad

Uno de los casos más fortuitos de la Ley de la Segunda Oportunidad tuvo lugar en el mes de Enero en Barcelona.  Un vecino de Barcelona y de origen venezolano, deudor en la Seguridad Social, Hacienda y entidades privadas acumulaba cerca de 500.000 euros en total de deuda.

Gracias a la intervención de un equipo de abogados, la situación del ciudadano barcelonés cambió por completo, consiguiendo que la deuda de administración pública que ascendía a casi los 40.000€, se viera dividida en un plan de pagos nuevos a 5 años para poder ser asumida de forma que la persona afectada pudiera afrontarla adecuadamente.

Por otro lado, la deuda privada a quedado cancelada por completo, esta sentencia a marcado un antes y un después en lo que lleva de recogido la Ley de la Segunda Oportunidad en España, dado que constituye la primera vez que esta legislación logra modificar los pagos realizados por la administración. 

Otro de los casos más destacables en Barcelona es el caso de una vecina de Montcada i Reixac, ECC, con una deuda adquirida aproximadamente de unos 600.000 euros con diferentes entidades privadas. En este caso, la ciudadana barcelonesa había adquirido esta cantidad de deuda a través de tarjetas de crédito y un volumen alto de préstamos. A consecuencia de estas deudas, su nómina no era suficiente para asumir todos los gastos y por esta consecuencia no podía afrontarlas. 

Deudora de buena fe, sin ningún delito de insolvencia previo y con afán por negociar con los acreedores,  pero tras intentarlo no tuvo ningún éxito recurrió a la Ley de la Segunda Oportunidad. Debido a no poder negociar con las entidades privadas ECC, consiguió que en el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Cerdanyola  del Vallès le exoneraran de todas sus deudas de 27 acreedores diferentes.

Como comprobamos en este caso se consiguió la anulación total de la deuda adquirida por esta persona, para poder seguir adelante sin los graves problemas económico que esto le habían ocasionado.

¿Qué requisitos tiene esta ley?

Conocemos varios casos, pero ¿qué necesitamos para poder acogernos a la Ley de la Segunda Oportunidad? Hasta su aprobación en 2015, las personas físicas no podían acogerse a esta Ley, surgió por demanda de la Unión Europea se aprobó y por consecuente tanto empresarios como particulares podían realizar este concurso a través de lo mercantil en el caso de la empresa y de los juzgados de primera instancia en particulares, para poder realizar cancelaciones o reducciones de deuda.

Uno de los requisitos que establece esta Ley es haber llegado a una mediación / negociación extrajudicial o al menos, haberlo intentado con los acreedores o financieras. En caso de no llegar a ningún acuerdo con los acreedores o las financieras mediante la mediación, la persona afectada puede solicitar un concurso de acreedores y posteriormente si el juez lo considera, quedar exonerado de la mayoría de las deudas, o el total, siempre y cuando se considere que ha actuado de buena fe para intentar liquidarlas o buscar una alternativa para proceder con su pago.

Actuar de buena fe es una de las acciones que más complicaciones genera en los juzgados, debido que el juez ha de interpretar libremente en función de cada caso si la persona actúa de buena fe no. Por lo general, se recogen varias bases fundamentales: 

– No haber sido condenado por ningún delito en relación con su patrimonio ni la Seguridad Social o Hacienda Pública. 

– No declararse culpable en el concurso de acreedores.

– No haber falsificado documentos.

– No haberse acogido a esta Ley anteriormente en un plazo de diez años.

– No haber rechazado un empleo adecuado en los 4 años previos.

¿Qué sentencias ha dejado la Ley de la Segunda Oportunidad en España?

Aproximadamente unas 10.000 personas se han acogido a la Ley de la Segunda Oportunidad desde su entrada en vigor en 2015 y estas han salido favorables desde su aprobación, dándoles un segunda oportunidad y comenzando de cero. 

A pesar de que todavía nos encontramos muy lejos de acercarnos a otros países de Europa como Alemania o Francia en los que se han registrado una media de más de 100.000 resoluciones, poco a poco se va normalizando y se está dando a conocer a todos los ciudadanos de nuestro país.

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