Ante situaciones de riesgo y deudas acumuladas, existen  vías para intentar resolver el problema. Siempre se pueden encontrar soluciones en las propias entidades financieras, así como a través de determinadas herramientas jurídicas que pueden jugar a favor del deudor y aliviar su situación. De igual manera, diseñar un plan de acción para una gestión rigurosa de ingresos y gastos puede ser de ayuda para situaciones no tan extremas.

¿Cómo solucionar mis deudas?

Existen varias vías para solucionar, o intentar solucionar, el problema de las deudas. En primer lugar, se puede acudir a las propias entidades financieras con las que se mantenga contraída una deuda. La clave de esta opción pasa por plantear una solución a la misma institución a través de distintas opciones, como puede ser la renegociación de la deuda para reducir en la medida de lo posible el monto adeudado, conseguir una extensión en el plazo u otro tipo de acuerdo. También, mediante la opción de la reunificación o consolidación de la deuda se puede pactar con la entidad reagrupar varias deudas en una sola, pudiéndose reducir el monto a través de un pago único.

Otra forma de solucionar una situación crítica de deudas es utilizar las herramientas jurídicas que puedan actuar a nuestro favor. Declararse en bancarrota a través de la llamada Ley de Segunda Oportunidad, diseñada especialmente para emprendedores y particulares que hayan contraído obligaciones que posteriormente tengan dificultades para cumplir, puede ser la mejor opción, aunque para acogerse a ella deben cumplirse algunos requisitos. De igual manera, se puede solicitar la condonación de la deuda mediante un acuerdo extrajudicial con el acreedor, de quien dependerá aceptar o no dicha propuesta.

¿Cómo salir de las deudas a corto plazo?

Para eliminar las deudas a corto plazo se recomienda un control fuerte sobre el nivel de gastos y sobre el monto de las deudas que acumulamos, a modo de evitar un sobreendeudamiento que pueda complicar el pago de las mismas, poniendo énfasis en las más prioritarias. Eliminar gastos innecesarios y reducir el ocio (comidas en restaurantes; compras innecesarias) es un camino difícil, pero efectivo para asumir el pago de las deudas en el plazo más corto posible.

Cuando se trata de asumir deudas atrasadas, la mejor opción es elaborar un presupuesto y un plan de gastos para tener muy claro a quien se le debe, cuánto y cuál es el riesgo de que esa deuda siga aumentando sus intereses, como ocurre con las tarjetas de crédito. En estos casos, se recomienda efectuar el pago mínimo de las deudas con la tasa de interés más baja, y dedicar la mayor parte del presupuesto a la deuda acumulada con interés más alto.

Por último, en caso de una situación grave, se puede acudir a la asesoría legal a través de abogados para deudas y otros servicios de ayuda para personas con deuda. Estos servicios jurídicos suelen exprimir a fondo las vías legales del derecho bancario como la defensa de ejecución hipotecaria, la dación en pago, la Ley de Segunda Oportunidad, etc.