Cualquier persona o empresa se puede ver inmersa en una situación de endeudamiento derivada de muy diversas razones. El origen puede estar en un fracaso empresarial, o simplemente ser fruto de una mala gestión u organización a la hora de llevar las cuentas y administrar el patrimonio. Aun así, siempre se pueden encontrar ciertas causas de endeudamiento que suelen ser las más habituales y más fáciles de detectar.

Es evidente que no todo el mundo tiene profundos conocimientos en materia de economía y finanzas, pero es esencial tener unos conocimientos básicos que nos permitan administrar nuestros bienes de manera adecuada sin acabar en una situación de endeudamiento difícil de solventar.

Efectivamente, la falta de conocimiento suele ser una de las principales causas en estos casos. Cuando una persona no sabe gestionar bien sus bienes, suele destinar sus ingresos a gastos excesivamente elevados a los que no puede hacer frente. Pero no solo eso, sino que se van acumulando deudas a largo plazo que cada vez son más difíciles de afrontar. Por ello, es recomendable planificar un presupuesto mensual e intentar llevar una contabilidad clara y sencilla, para evitar cualquier gasto innecesario que pueda repercutir negativamente en nuestra situación financiera.

Además de esa causa general, existen otras razones adicionales, que aunque no sean tan comunes, se suelen dar en bastantes casos.

Actualmente, una de las causas que se da en la mayoría de los casos es la pérdida del empleo o el fracaso de una aventura empresarial. Esto supone una gran reducción en la cuantía de los ingresos. Si además de esto incluímos la falta de hábito de ahorrar, nos vamos a encontrar en una situación en la que además de una falta de ingresos, vamos a tener una falta de fondos para hacer frente a las deudas acumuladas.

Por último, cabe mencionar el uso desmesurado de tarjetas de crédito. Este tipo de tarjetas nos permiten hacer compras sin preocuparnos por el saldo del que disponemos en ese momento, ya que el cobro se realiza con posterioridad. Si se utiliza sin límites este tipo de tarjeta, se acumula una cuantía de deudas que no se podrá pagar una vez llegado el momento del cobro.

Además, junto a este uso desmesurado, cabe mencionar la solicitud de créditos demasiado cuantiosos sin tener en cuenta las condiciones de devolución. Normalmente, los créditos sencillos de obtener y de cuantías elevadas, suelen esconder detrás unas condiciones de devolución casi abusivas. Los intereses tienden a ser excesivamente elevados y la capacidad de pagarlos es muy limitada.

En definitiva, las razones del endeudamiento pueden ser muy variadas, pero todas ellas se pueden evitar si se lleva una contabilidad ordenada y se intenta planificar el presupuesto mensual para lograr cierto equilibrio entre los ingresos obtenidos  y los gastos realizados.

Share This