El ratio de endeudamiento mide qué parte de tus ingresos se va cada mes en pagar deudas. Se calcula dividiendo la suma de todas tus cuotas mensuales entre tus ingresos netos y multiplicando por cien. La referencia que usan los bancos en España es el 35 %: por encima de esa cifra, la concesión se complica; por encima del 50 %, la situación suele ser insostenible aunque todavía no hayas fallado ningún pago. Esta guía explica cómo calcularlo bien, qué significa cada tramo y qué hacer cuando el número sale mal.
Cómo se calcula, con un ejemplo
La fórmula es simple: (total de cuotas mensuales ÷ ingresos netos mensuales) × 100. Lo que falla no es la fórmula, sino qué se mete en cada lado.
| Concepto | Importe mensual |
|---|---|
| Ingresos netos | 1.800 € |
| Cuota de hipoteca | 520 € |
| Préstamo del coche | 190 € |
| Tarjeta aplazada | 85 € |
| Total cuotas | 795 € |
| Ratio de endeudamiento | 44,2 % |
Ese 44 % está por encima del umbral que la mayoría de entidades considera prudente, y explica por qué esa persona recibiría una negativa aunque nunca haya dejado de pagar.
Qué cuenta como ingreso y qué no
Se toman los ingresos netos y recurrentes: nómina, pensión, ingresos estables de la actividad si eres autónomo, y alquileres acreditados. No cuentan las pagas extra prorrateadas de forma optimista, las horas extra variables ni los ingresos puntuales. Si tu nómina tiene catorce pagas, lo razonable es prorratear, no contar los meses buenos como si fueran todos.
Qué cuenta como deuda
Todas las cuotas de financiación: hipoteca, préstamos personales, coche, financiación de compras, mínimos de tarjeta y avales que estés atendiendo. No entran los gastos corrientes como luz, comida o colegio, aunque sí conviene tenerlos delante para saber qué margen real te queda después.
Qué significa cada tramo
| Ratio | Situación | Qué implica |
|---|---|---|
| Hasta 30 % | Cómoda | Margen para imprevistos y para ahorrar |
| 30-35 % | El límite habitual | Es la referencia que aplican la mayoría de entidades |
| 35-50 % | Tensionada | Cualquier imprevisto se cubre con más crédito |
| Más del 50 % | Insostenible | Suele haber insolvencia aunque aún no haya impagos |
El ratio de endeudamiento no es lo mismo que el índice de endeudamiento
Se usan como sinónimos y no lo son. El ratio de endeudamiento compara tus cuotas con tus ingresos: mide capacidad de pago mes a mes, y es el que mira el banco al concederte financiación. El índice o nivel de endeudamiento compara tu deuda total con tu patrimonio o con tus ingresos anuales: mide tu situación de fondo.
La distinción importa porque se puede estar bien en uno y mal en el otro. Alguien con una hipoteca larga y cuota baja puede tener un ratio mensual cómodo y a la vez una deuda total enorme respecto a lo que gana. Y al revés: alguien con poca deuda pero concentrada en cuotas cortas y caras puede ahogarse cada mes.
Un ratio por encima del 50 % es insolvencia, aunque estés al corriente de todo. La ley no exige haber dejado de pagar para reconocer una situación de insolvencia: basta con no poder cumplir regularmente las obligaciones exigibles, o prever que no vas a poder. Eso abre la puerta a soluciones legales antes de que el problema se lleve por delante tus bienes.
Qué hacer si tu ratio se ha disparado
Con los mínimos de tarjeta computados como cuota que amortiza, no como el importe simbólico que te cobran. El número que sale de ahí es el que describe tu situación.
Antes de reestructurar nada, comprueba si hay intereses usurarios, cláusulas de demora abusivas o deudas prescritas. Puede que parte del importe no debas pagarlo.
La tentación es pagar al que más llama. Financieramente, lo que hay que quitarse de encima es el producto con el interés más alto, que casi siempre es una revolving o un microcrédito.
Una carencia o una ampliación de plazo son mucho más fáciles de conseguir estando al corriente. Te contamos cómo plantearlo en cómo renegociar las deudas bancarias.
Pedir financiación nueva para pagar la anterior sube el ratio, encarece el conjunto y complica cualquier solución legal posterior. Es la espiral que hay que romper.
Cuando el número ya no tiene arreglo por la vía financiera
Si al hacer las cuentas la suma de cuotas supera lo que ingresas, o si llevas meses refinanciando para llegar a fin de mes, ninguna reestructuración va a cuadrar el número: el problema es el volumen de deuda, no su calendario. Ahí entra la Ley de la Segunda Oportunidad, que permite la exoneración del pasivo insatisfecho al deudor insolvente de buena fe, con los requisitos que explicamos en detalle. Y no hace falta esperar al colapso: la insolvencia inminente también da acceso.
Mucha gente llega al despacho al corriente de pago, sin un solo impago, y con un ratio del 60 %. Están pagando religiosamente con crédito nuevo, y creen que eso los descalifica para cualquier solución legal. Es justo al revés: ese es el momento en el que más se puede proteger, porque todavía hay patrimonio y margen para plantear un plan realista.
Preguntas frecuentes sobre el ratio de endeudamiento
¿Cuál es el ratio de endeudamiento recomendable?
La referencia habitual en España es no superar el 35 % de los ingresos netos mensuales. Por debajo del 30 % la situación es cómoda; entre el 35 % y el 50 % está tensionada, y por encima del 50 % suele ser insostenible.
¿Cómo se calcula exactamente?
Suma todas las cuotas mensuales de financiación, divide entre tus ingresos netos mensuales y multiplica por cien. Si pagas 795 € de cuotas y cobras 1.800 €, tu ratio es del 44,2 %.
¿Los gastos de luz, comida o colegio entran en el cálculo?
No. El ratio mide solo cuotas de deuda frente a ingresos. Los gastos corrientes no entran, aunque hay que tenerlos delante para saber qué margen te queda de verdad después de pagar.
¿Ratio e índice de endeudamiento son lo mismo?
No. El ratio compara cuotas con ingresos mensuales y mide capacidad de pago. El índice o nivel de endeudamiento compara la deuda total con el patrimonio o los ingresos anuales y mide la situación de fondo.
¿Con un ratio alto puedo pedir una hipoteca?
Es poco probable. Las entidades están obligadas a evaluar tu solvencia antes de conceder crédito, y un ratio por encima del umbral prudente suele bastar para la denegación aunque nunca hayas fallado un pago.
¿Cómo bajo mi ratio?
Ampliando plazos, cancelando primero el producto con el interés más alto o renegociando condiciones. Lo que no lo baja es pedir crédito nuevo para pagar el anterior: eso lo empeora y encarece el conjunto.
¿Se puede estar en insolvencia estando al corriente de pago?
Sí, y es más frecuente de lo que parece. La insolvencia es no poder cumplir regularmente las obligaciones exigibles, o prever que no se va a poder. Pagar con crédito nuevo no es solvencia: es aplazar el problema.
¿Cómo computo la tarjeta revolving en el cálculo?
No uses la cuota mínima, porque apenas amortiza capital y falsea el resultado a la baja. Calcula qué cuota necesitarías para liquidar ese saldo en un plazo razonable y usa esa cifra.
Nota metodológica
El umbral del 35 % es una referencia de práctica bancaria consolidada en España, no un límite fijado por ley: cada entidad aplica su propia política de riesgos dentro de la obligación legal de evaluar la solvencia del prestatario. El concepto de insolvencia que se maneja en este artículo es el del texto refundido de la Ley Concursal, que admite tanto la insolvencia actual como la inminente.