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La ley de Segunda Oportunidad se refiere a la reducción de las obligaciones financieras y otras medidas de mandato social. La misma, está dirigida a personas físicas y autónomas que con el tiempo han adquirido deudas que les dificulta cancelar. Esta disposición, surge por la ausencia de una vía legal, clara para solicitar la exoneración de los compromisos económicos adquiridos.

A pesar de los beneficios que nos brinda esta ley, son muchas las personas y autónomos que la desconocen. Esto se debe, a que las deudas son con entidades financieras con hipotecas o préstamos con una garantía específica. A su vez, esto limita el procedimiento haciendo difícil los acuerdos de quitas y esperas.

La Ley de Segunda Oportunidad requiere de un procedimiento previo de mediación entre el deudor y el acreedor. Generalmente, estos acuerdos entre las partes nunca llegan a realizarse, porque los bancos quieren ejecutar el aval de sus créditos. En consecuencia, se inicia el proceso de esta legislación con la cancelación sistemática de las propiedades de la persona morosa. Además, de la exención de sus deudas por resolución judicial.

Requisitos para optar a la Ley de Segunda Oportunidad

Esta ley permite a las personas liberarse de las deudas cumpliendo ciertos requisitos. A continuación, enunciamos los más importantes.

  • Compensación a los acreedores con el traspaso de sus bienes. Los cuales, no sean necesarios para el desarrollo de su actividad económica, o con acciones de su empresa. El precio de estas propiedades tiene que ser menor o igual a la cantidad adeudada. El valor de la deuda no debe ser mayor a los cinco millones de euros.
  • El interesado debe presentar un plan de ejecución y un cronograma de pagos, para hacer frente a los compromisos. El mismo, no debe superar los diez años.
  • Las arcas públicas exigen un retraso de tres meses de la deuda acumulada, en el pago de sus obligaciones. También, no debes realizar abonos por un lapso continuo a facturas diferentes.
  • La persona física necesariamente, debe ser insolvente de buena fe, es decir, que no haya sido adrede. Igualmente, debe demostrar que ha intentado pagar la deuda, o haber negociado con sus acreedores y no haber cometido delito.

Documentación necesaria

La documentación requerida para comenzar con este proceso es la siguiente:

  • Certificado de nacimiento.
  • Contrato de alquiler de vivienda (si existe).
  • Vida laboral.
  • Contratos de préstamos.
  • Últimas 4 nóminas o pensiones.
  • Certificado de titularidad de cuentas bancarias.
  • Últimos recibos pagados de los préstamos.
  • DNI de los miembros que entren en el proceso.
  • Libro de familia.
  • Certificado de deuda de Seguridad Social y Hacienda (si existe).
  • Certificado de empadronamiento.
  • Últimas cuatro declaraciones de la Renta.
  • Fotocopia de escritura de préstamo hipotecario, novaciones y ampliaciones (si existe).
  • Nota simple vivienda (si existe).
  • Listado de deudas y entidades.
  • Lista de gastos mensuales.
  • Certificado de antecedentes penales.
  • Copias de las demandas si existen.
  • Últimas 4 declaraciones de IVA e IRPF (solo para autónomos).
  • Permiso circulación vehículo.
  • Certificado de cargas y gravámenes de propiedades.

Tú puedes lograr reestructurar tu deuda a través de la Ley de Segunda Oportunidad. La aplicación de esta normativa, ha logrado ayudar a numerosos trabajadores autónomos que han podido cancelar sus deudas. Si estás en aprietos, no dudes en utilizarla.

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