Motivos como un proyecto empresarial fallido o simplemente el cúmulo de dificultades económicas han generado diversas obligaciones por parte de particulares, familias y pequeños empresarios. En la actualidad existen muchas personas que no pueden hacer frente a sus deudas y se ven en la necesidad de buscar alternativas para librarse de ellas. Una buena opción, si se cumplieran todos los requisitos, puede ser acudir a la Ley de Segunda Oportunidad, que permite iniciar un proceso concursal similar al de cualquier empresa en bancarrota y desahogar la situación financiera de aquellos que realmente lo necesiten.

Ley de Segunda Oportunidad en España

Existen leyes que, tras ciertos procedimientos y el cumplimiento de sus requisitos, pueden desembocar en la cancelación de ciertas deudas. Estas estaban presentes en diversos países de Europa y en Estados Unidos con otras denominaciones (habitualmente “fresh start”), pero no fue hasta 2015 cuando se aprobó en España. El nombre que se le dio fue el de Ley de Mecanismo de Segunda Oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social.
Esta hace referencia al mecanismo de segunda oportunidad, que se trata de la posible exoneración de las deudas a las personas físicas que hayan mostrado un comportamiento de “buena fe” frente a ellas.
Como su propio nombre indica, busca que los particulares, autónomos o emprendedores no se queden estancados en sus deudas y sus situaciones financieras desfavorables y puedan disfrutar de una segunda oportunidad en lo que al tráfico económico se refiere.
El objetivo es que estas personas puedan contar con un mecanismo legal para reducir o eliminar la deuda que no pueden cubrir, haya sido causada por motivos personales o empresariales.

Ley de Segunda Oportunidad 2015

La Ley de Segunda Oportunidad entró en vigor tras su aprobación en 2015 y su publicación en el BOE, de modo que queda regulada por la Ley 25/2015, de 28 de julio.
Esta ley viene a modificar la conocida como Ley Concursal, “adaptando” los procesos concursales tradicionalmente ligados a empresas en bancarrota para su aplicación con personas físicas, tanto particulares como autónomos. Esto implica que, con ella, las personas físicas pueden suspender pagos y declararse “en quiebra”, solo que una empresa, tras la liquidación, desaparecería, mientras que en este caso la persona física se mantiene y sin deudas o con una reducción de las mismas.
Sí es cierto que se exigen determinados requisitos para llevarla a cabo, como, por ejemplo, haber actuado de buena fe.
Desde su aprobación, en España no se le ha dado suficiente importancia a esta ley, de modo que muchas personas que sufren un sobreendeudamiento no lo aprovechan por desconocimiento. Otros motivos que frenan el inicio del proceso son la desconfianza o las restricciones que supone.

¿Cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad?

El proceso de la Ley de Segunda Oportunidad tiene dos partes. La primera se llama Acuerdo Extrajudicial de pagos y hace referencia al intento de llegar a un acuerdo con los acreedores. La segunda es la vía judicial, en caso de que la extrajudicial no haya sido exitosa. Entonces, se pasa a concurso. Los pasos son los siguientes:
1. Iniciar el expediente: se descarga y completa un formulario de solicitud extrajudicial de pagos, aportando la documentación necesaria. Algunos datos son la lista de acreedores, los ingresos y gastos mensuales previstos, los bienes y derechos, etc.

2. El notario correspondiente debe nombrar un mediador concursal en lista oficial (que, en caso de derivar a vía judicial, actuará como administración concursal) para que compruebe los datos y mande la propuesta de acuerdo extrajudicial para que la envíe a los acreedores.

3. El mediador convoca a los acreedores en una reunión con el deudor (suele tardar unos dos meses tras aceptar su expediente).

4. Reunión con los acreedores: a la que acuden el deudor, los acreedores y el mediador concursal. En ella pueden ocurrir dos cosas:

    • Hay acuerdo: el notario lo eleva a escritura pública y el deudor debe cumplir el plan de pagos, cerrándose el expediente y publicándolo en el Registro Público Concursal.
    • No hay acuerdo: se cierra el expediente y se solicita un concurso de acreedores, donde el juez tomará las decisiones pertinentes.

¿Dónde se solicita la Ley de Segunda Oportunidad?

Como se ha visto en el proceso, para solicitar la Ley de Segunda Oportunidad hay que hacerlo a través de la cumplimentación del formulario de solicitud extrajudicial y acudir a un notario para que inicie el proceso nombrando al mediador concursal, de forma que el proceso pueda evolucionar a una reunión de acreedores y, si fuera necesario, un concurso.

¿Cómo acceder o cómo acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?

Para poder beneficiarse de la Ley de Segunda Oportunidad, es necesario que el deudor haya conseguido o intentado un acuerdo por la vía extrajudicial. Este proceso se realiza de manera previa a los posibles concursos, de forma que se intente negociar con los distintos acreedores diferentes propuestas para la reestructuración de la deuda del cliente mediante un Plan de Pagos de cinco años.
Si este fuera exitoso, se continuaría por esa vía liquidando los bienes que consten para pagar la deuda o pactando el plan de pagos con los acreedores.
Si estos intentos fueran fallidos y tras dos meses no hubiera acuerdo alguno, habría que solicitar ante juez un concurso de acreedores voluntario, donde el juez decidirá si se le exonera de parte de sus deudas siempre que cumpla dos requisitos: demostrar buena fe y que no tiene dinero ni activos para pagarlas.

¿Cuánto cuesta la Ley de Segunda Oportunidad?

Es bastante recomendable dejar el tema en manos de un despacho de abogados o empresa especialista en esta Ley, de forma que el proceso se lleve a cabo de la forma más eficaz posible. Sin embargo, habría que comparar las distintas opciones, considerando que la calidad y los precios varían. Por ejemplo, algunas empresas cobran simplemente por solicitar información, mientras que en otras esto se hace de manera totalmente gratuita.

No existe un precio único para todos aquellos que quieran acogerse a esta ley, por lo que se aconseja pedir al inicio un presupuesto completo y ajustado, de forma que se pueda hacer una idea del gasto que supondrá. Sea como sea, esta cantidad siempre será más asequible que afrontar el pago de las deudas. Además, en muchas ocasiones se permite el pago de estos gastos con los abogados de forma mensual en una cuota más reducida una vez libre de las deudas.
También, considerando el tipo de problema que se trata, muchas empresas simplifican los costes en precios únicos que rondan los 3.000 euros, a los que en caso de contar con bienes muebles e inmuebles, habría que sumarle unos 900 de las tasas e inscripciones en los correspondientes registros.

Requisitos para solicitar la Ley de Segunda Oportunidad

Para poder acceder a la Ley de Segunda Oportunidad, como se ha comentado, es necesario que el deudor haya conseguido o intentado un acuerdo de negociación por la vía extrajudicial. Si no se llega a un acuerdo, en el concurso voluntario de acreedores el juez exigirá dos requisitos antes de decidir si se le exonera de sus deudas. Estos requisitos son:

1. Demostrar que no puede afrontar las deudas por carecer de dinero y activos para ello, así como haber pagado lo máximo posible a los deudores y liquidado el patrimonio en el concurso.

2. Que haya habido buena fe. Para ello se consideran aspectos como:

    • Que previamente se haya intentado negociar un acuerdo extrajudicial con los acreedores.
    • Que en el concurso de acreedores no se le haya considerado culpable, esto es, que su insolvencia no se haya provocado intencionadamente.
    • Que no se haya beneficiado de esta ley en los diez años anteriores.
    • Que no haya rechazado una oferta de trabajo “acorde a su capacidad” en los cuatro años previos a la solicitud del concurso.
    • Que no se le haya condenado por delitos económicos, del patrimonio, de falsedad documental, contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores.
    • Aceptar inscribir el beneficio en un Registro Público Concursal durante cinco años.

Ley de Segunda Oportunidad para personas físicas

La Ley de Segunda Oportunidad está enfocada, precisamente, a personas físicas como pueden ser los particulares, los autónomos o los empresarios que se encuentren con insolvencia ante el pago de sus deudas o una situación económica que les impide afrontarlas.
Tanto los objetivos (exonerarse de las deudas) como los requisitos y el procedimiento son los mismos para los tres grupos, siendo la diferencia que para los empresarios se realiza vía mercantil y para particulares mediante juzgado de Primera Instancia.
Así, los requisitos en todos los casos son la demostrada insolvencia y la buena fe, que, como se ha comentado antes, se puede resumir en: intento del acuerdo extrajudicial, no culpabilidad en el concurso de acreedores, no haber rechazado una oferta adecuada en los cuatro años previos, no ser condenado por delitos económicos, aceptar el Registro Público Concursal y no haber utilizado esta ley en los diez años previos.

Ley de Segunda Oportunidad para autónomos

Con esta ley, los autónomos pueden exonerarse de las deudas privadas, no así de las que existan con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, por lo que, aunque supone un gran alivio, en muchos casos no es realmente útil (si la mayoría de deudas no fueran privadas).
Los autónomos deben cumplir los mismos requisitos que cualquier otra persona física para poder llevar a cabo este proceso, que vienen siendo la incapacidad de pagar las deudas por una situación económica difícil y la buena fe.
Si no se les concediera el acuerdo extrajudicial, deberían acudir al concurso voluntario de acreedores, liquidar su patrimonio (a excepción de lo necesario para su actividad profesional) y pagar a los deudores todo lo que pudieran. Es entonces cuando podrán solicitar la exoneración de sus deudas por vía judicial.

Ley de Segunda Oportunidad para particulares

Los particulares deben contactar a un notario que designe a un mediador concursal para que este convoque la reunión con los acreedores. En ella, se intentará conseguir un acuerdo extrajudicial. Si no se consiguiera, se pasaría a la vía judicial mediante un concurso de acreedores. En el caso de los particulares, esto se realiza por los juzgados de Primera Instancia.

Ley de Segunda Oportunidad para familias

Las familias que se han visto en una complicada situación económica y han tenido que arrastrar deudas con diversas entidades, han podido, de igual modo, acogerse a esta ley. Los pasos a seguir son los explicados anteriormente y los requisitos exigidos también, con lo que el caso se llevaría por los juzgados de primera instancia si no se llegara a un acuerdo extrajudicial.

Ley de segunda oportunidad para empresarios

Como su propio nombre indica, lo que esta medida pretendía ofrecer era una segunda oportunidad, especialmente a los empresarios cuyo negocio hubiera fracasado por cualquier motivo, algo que ocurrió habitualmente durante la crisis.
Así, los empresarios, como personas naturales, que se encuentren en situación de insolvencia y demuestren buena fe, pueden negociar la deuda que arrastran y conseguir acuerdos beneficiosos, como la reducción de la cantidad o mayor flexibilidad en el pago, pudiendo llegar a su exoneración en tanto que son personas físicas. En este caso, se mantendrían las condiciones durante cinco años y la mayor diferencia que existe frente a los particulares es que el proceso se realiza por la vía mercantil.

Ley de segunda oportunidad para PYMES

La Ley busca que el fracaso empresarial no impida a los emprendedores seguir creando proyectos y participando en la economía. Antes, esta exoneración solo estaba disponible para grandes empresas, pero se extiende ahora también a PYMES y emprendedores, de modo que no tengan que responder con todo su patrimonio actual y futuro a una deuda causada por el fracaso de su negocio.
Así, emprendedores y PYMES pueden llegar a acuerdos con sus acreedores si sus deudas no superan los 5 millones de euros. El procedimiento, de nuevo, es el mismo: se intenta llegar a un acuerdo extrajudicial con una propuesta de pago (o un plan de viabilidad de menos de 10 años) y la cesión de los bienes y liquidación del patrimonio. Si no se consigue un acuerdo, se pasa al concurso judicial de acreedores voluntario, demostrando que no hay activos para el pago y buena fe.

Ley de segunda Oportunidad para avalistas

Una de las dudas más frecuentes es, tras acogerse el deudor a la Ley de Segunda Oportunidad, ¿qué ocurre con los fiadores, avalistas y deudores solidarios?
En este caso, pueden ocurrir dos cosas en función de cómo se haya iniciado el proceso.

  • Iniciado por acción extrajudicial para el pago: los avalistas pueden quedar libres de la deuda. Si un avalista lo consigue, la liberación ocurre con los otros avalistas.
  • Iniciado por concurso de acreedores consecutivo:los avalistas deben responder a la deuda.

Esto ocurre porque se exonera al deudor por la situación en la que se encuentra, pero puede que el fiador o avalista no sufra de estas condiciones (como una insuficiencia económica), de modo que se entiende que debe hacer frente a su pago. Si el fiador también careciera de posibilidad de pago de una deuda de crédito ordinario por ser igualmente insolvente, podría declararse en concurso para aprovechar la segunda oportunidad.

Ley de Segunda Oportunidad con deudas en seguridad social o hacienda

En la Ley en España se especifica que las deudas contraídas con la Agencia Tributaria (Hacienda o la Seguridad Social) están excluidas. Con ellas se puede optar a tener 10 años para su pago y con un interés del 0%, pudiendo conseguir en determinadas ocasiones ciertos descuentos, pero no son canceladas, de forma que se hace necesario hacer frente a su pago. Esto puede suponer un problema, considerando que gran parte de las deudas de PYMES y autónomos son de este tipo, por lo que no se podrían acoger a esta ley.

Ley de Segunda Oportunidad ASNEF

Acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad como forma de eliminar las deudas es una de las vías más eficientes para salir del ASNEF o ficheros de morosos similares.
Mientras se está llevando a cabo el proceso, el fichero mantiene a los deudores. Sin embargo, cuando se finaliza y se llega al acuerdo con los acreedores o a la exoneración, el deudor puede salir de estas listas al enviar la sentencia a quien las gestione para proceder a eliminar sus deudas de ellas.

Abogados para Ley Segunda Oportunidad

Para que el proceso sea lo más satisfactorio posible, se recomienda contar con los servicios de empresas especializadas en el sector, como Abogados para tus deudas, que está presente en Madrid, Barcelona y Valencia.

Abogados Ley de Segunda Oportunidad en Madrid

Madrid se sitúa entre las comunidades con más casos de Ley de Segunda Oportunidad a nivel nacional. En 2017 fueron 1.197 en total, siendo de estos 297 de personas físicas y 918 de empresas. Estos datos se pueden comparar con las cifras del mismo año en España, que fueron de 2.237 casos de particulares y 5.357 por el juzgado mercantil.
Una de las sentencias más llamativas es la del juzgado de primera instancia número 41 de Madrid, en 2017, cuando se perdonaron todas las deudas a un matrimonio (que suponían cerca de 93.000€), que pudo mantener su casa y su préstamo hipotecario.
Para que todo salga bien, es necesario contar con un equipo de abogados y otros profesionales en el tema. En ello puede ayudar Abogados para tus deudas con su oficina en Madrid

Abogados Ley Segunda Oportunidad en Barcelona

Cataluña es la comunidad que más casos ha registrado de Ley de Segunda Oportunidad en 2017. Así, los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cifran en 799 los casos de personas físicas (lo que supone un 58,8% más respecto al año anterior) y en 1.067 los concursos de empresas. Estas cifras son interesantes considerando que Cataluña ya había solicitado la inclusión de esta Ley, tal y como ocurría en otros países europeos.
También la comunidad toma la iniciativa con intentos por mejorar la ley y los procesos. Un claro ejemplo es la petición que le hizo la sección de concursal del Col·legi d’Advocats de Barcelona a su decano, solicitando la creación de un turno de oficio para concursos personas fisica
En Barcelona existen casos destacables, como el que dicta exoneración deuda de deuda con Hacienda a un autónomo o el caso de cancelación deuda de aproximadamente 600.000 euros con 27 bancos distintos.
Para afrontar esta situación con la garantía de contar con profesionales, es interesante acudir a empresas especializadas en esta ley, como Abogados para tus deudas, que cuenta con una oficina en Barcelona.

Abogados Ley Segunda Oportunidad Valencia

La Comunidad Valenciana es la tercera a nivel nacional en lo que a casos relacionados con la Ley de Segunda Oportunidad se refiere. Así, durante el año 2017, se presentaron en ella 1.147 concursos, de los cuales 798 pertenecían a empresas y 349 a personas físicas (situándose, por tanto, en la segunda posición del ranking si solo se consideran este tipo de casos). Con todo ello, el número de casos ha aumentado desde 2015, año de la incorporación de la ley, cuando en la Comunidad Valenciana solo se procesaron 103 casos de personas físicas en los juzgados mercantiles.
Sin embargo, cada vez hay más información sobre el tema y sí que existen casos destacables en la comunidad, como el de las 400 familias en quiebra que buscaban utilizar este procedimiento para evitar su quiebra.
Sea como sea, las dificultades se mantienen. Como argumenta el presidente de la Sección de Derecho Concursal del Ilustre Colegio de Abogados de Valencia (ICAV), Jorge Muñoz, a 20 minutos “es un trámite complejo porque el ciudadano de a pie no puede hacerlo motu proprio, debe ponerse en manos de un profesional”. Por ello, es mejor contar con la ayuda de expertos en el sector. Abogados para tus deudas puede ayudar en un trámite tan serio como este, a través de su despacho en valencia.

Importantes Ley Segunda Oportunidad

Es necesario conocer algunos aspectos importantes sobre la Ley de Segunda Oportunidad, que en muchos casos pasan desapercibidos pero pueden ser determinantes para conocer si es adecuada a cada caso en concreto. Por ejemplo, que las deudas hipotecarias no están contempladas o que los requisitos para cumplir esta ley se deben mantener en los cinco años posteriores. De este modo, si el deudor ingresara una cantidad suficiente o mejorara su economía, se podría revocar lo concedido.

Ley de Segunda oportunidad BOE

La Ley de Segunda Oportunidad es el método legal existente para cancelar las deudas de una persona que es incapaz de hacer frente a su pago con buena fe. Con ella, se puede liberar de los pasivos de los que sea titular, siempre que de forma previa se haya intentado llegar a un acuerdo con los acreedores y liquidar su patrimonio.
La Ley 25/2015 del 28 de julio de mecanismo de segunda oportunidad es publicada en el Boletín Oficial del Estado y entra en vigor a 29 de julio de 2015, modificando diversas normas previas (“la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal; el Real Decreto-ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos, y la Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social”).
El texto publicado incluye todas las situaciones posibles, con lo que no se determina una ley específica para cada caso concreto.
Toda la información se puede consultar en la web de la Agencia Estatal del Boletín Oficial del Estado, tanto lo referente al Código Segunda Oportunidad como al Real Decreto Ley al Real Decreto-Ley.

Ley de Segunda Oportunidad hipotecas

Al igual que ocurre con las deudas con Hacienda y la Seguridad social, se podría decir que las deudas hipotecarias no entran dentro de este proceso, aunque sí existe un margen para librarse de una parte de ella.
Esto ocurre porque la deuda sobrante después de la ejecución hipotecaria sí está incluida en este proceso. La ejecución hipotecaria es el acto de subasta de la vivienda para que el dinero obtenido se lo quede la entidad acreedora tras un impago de las mensualidades de la misma. No en todos los casos esto implica una cancelación de la deuda, que dependerá del valor de la vivienda y la cifra a la que ascienda la deuda. Si el valor de la vivienda fuera superior al de la deuda, el dinero obtenido pagaría, además de al acreedor hipotecario, al resto de acreedores. Si, por el contrario, tras la ejecución hipotecaria se siguiera debiendo dinero, esta cantidad insatisfecha sí podría ser cubierta por la Ley de Segunda Oportunidad en vía judicial.

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