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En cualquier préstamo bancario o tarjeta de crédito van asociados unos intereses. En relación a estos préstamos, a menudo nos preguntamos qué son los intereses ordinarios y moratorios. ¿Cuál es la diferencia? ¿Cuándo me cobran cada uno? En el siguiente texto vamos a responder a estas y otras preguntas claves sobre los tipos de interés.

 

¿Qué son los intereses ordinarios y moratorios?

 

El interés ordinario es aquel que se fija en una tasa establecida y está a cargo de un deudor en un tiempo determinado por ambas partes. Estos intereses se dan en cualquier ámbito de negociación crediticia, y van regidos por una normativa legal y jurídica que lo sustenta y reglamenta. Fijándose durante la vigencia del contrato, se da un lapso de tiempo comprendido desde la fecha de suscripción del documento en el que se disfruta de un crédito hasta el vencimiento del mismo.

En caso de existir un incumplimiento del pago del deudor a partir de las fechas establecidas en el documento, pasaría a ser un interés moratorio.

El interés moratorio es el que sustituye al interés ordinario al incurrir en un retraso de las cláusulas aceptadas por el deudor. Estos no coexisten simultáneamente, por lo cual automáticamente el ordinario deja de pagarse y pasa a regir un nuevo interés. Por lo tanto, el interés moratorio se empieza a pagar cuando nos retrasamos en el pago del crédito acordado.

 

¿Cómo se calcula el interés moratorio?

 

Este tipo de interés se obtiene sumando el interés que establece el Banco Central Europeo con el interés legal fijado. Por ejemplo, en el segundo semestre de 2018 el tipo estandard de interés que estableció el BCE fue del 0,50%. A esto hay que sumarle el tipo de interés legal fijado, que es del 8%.

Cálculo del interés legal de mora = 0,50% + 8% = 8,50% (al año).

 

 

Diferencia entre interés moratorio e interés ordinario

 

Los intereses de mora corresponden a la indemnización de perjuicios hacia la entidad o persona que puso su dinero a la disposición de un deudor que no está pagando según lo acordado. Este tipo de interés se da al incurrir en demora en las cláusulas establecidas a una fecha dada a conveniencia de ambas partes. El interés moratorio tiene una naturaleza inmediatamente sancionatoria porque busca castigar al deudor que incumple el contrato.

El interés ordinario remunera al acreedor que presta su dinero a un deudor, en la vigencia de una fecha determinada. Estos intereses se pactan de acuerdo al tiempo y a un porcentaje basado en la cantidad de capital prestado al deudor.

 

Ejemplo

 

Se ha adquirido un crédito de 15.000€ con una entidad financiera a tres años, por una tasa fija efectiva anual de amortización, más los intereses del 2% y la tasa de interés moratorio del 3% mensual. Decide pagar el dinero en 12 cuotas por el periodo de tres años. El primer año paga debidamente pero el segundo año empieza a incurrir en el pago.

A partir de la fecha que empezó a fallar en los pagos se empieza a calcular con el interés moratorio, no con el interés ordinario. Los intereses moratorios se multiplican por el capital que se prestó: 15.000 euros.

Esto se divide por el periodo establecido del pago. Este resultado lo multiplicamos por los días que han transcurrido desde que se debía hacer el pago.

 

Elimina deudas pendientes

 

Si no puedes hacer frente a los pagos de los créditos que tienes a tu nombre, es muy probable que estos empiecen a crecer por culpa de los intereses moratorios. En estos casos, lo mejor es renegociar las condiciones del crédito con el acreedor.

Si tenemos pocas deudas y acreedores, podemos tratar de solicitar una moratoria con el objetivo de retrasar el pago de las cuotas sin que esto suponga nuevos intereses para ti. Para hacer esto, deberás negociar con el banco o el acreedor titular del préstamo.

Si tenemos varias deudas con diferentes acreedores, nos será más complicado hacer esto. En estos casos, la Ley de la Segunda Oportunidad puede ser la solución indicada. Se trata de un mecanismo legal que permite a cualquier persona insolvente renegociar sus deudas de forma 100% segura y eficaz.

Esta Ley de la Segunda Oportunidad consta de una primera fase extrajudicial donde el objetivo es reducir las deudas pendientes, y una segunda fase judicial donde se eliminan todas las deudas directamente.

Si estás en una situación económica complicada y no puedes pagar las deudas, o prevés que no vas a poder hacerlo de forma inminente, la Ley de la Segunda Oportunidad fue diseñada específicamente para estos casos. Es una ley aprobada en el año 2015, y por eso todavía hay gente que no la conoce, pero se viene aplicando desde entonces y ya ha eliminado las deudas de muchas personas.

 

Ponte en contacto

 

Abogados para tus deudas es un despacho especializado en derecho bancario y derecho concursal. Sea cual sea tu situación económica personal, podemos ayudarte. Hemos eliminado las deudas de muchas personas con la Ley de la Segunda Oportunidad y renegociado deudas de forma individual con los acreedores.

 

Llámanos al 930 502 305 y te atenderemos de forma gratuita. Gracias a nuestra dilatada experiencia, daremos con la mejor solución para tu caso particular.

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