¿Préstamos para la reunificación de deudas?

Existen situaciones en las que es complicado seguir haciendo frente al pago de la hipoteca, crédito del coche, pólizas, tarjetas… Es posible que en algún momento te hayas visto tan apurado con los gastos mensuales que te hayas llegado a plantear solicitar préstamos para la reunificación de deudas. A continuación, te explicamos cómo reunificar tus deudas.

 

Reunificar deudas, ¿en qué consiste?

La reunificación de deuda, también denominada unificación o consolidación de deuda, consiste en agrupar diversas deudas en una sola. El objetivo de este proceso es reducir la cantidad de las mensualidades a cifras más sostenibles y asumibles para tu bolsillo. De esta forma, tras el proceso se pagan todas estas deudas en un pago mensual con una cantidad más reducida y con tipos de interés más bajos.

 

Las 3 formas de reunificar las deudas

Existen diversas formas de reunificación de deuda, en función de cada caso puede ser más recomendable una u otra:

Ampliación de la hipoteca

En caso de tener una hipoteca, es posible solicitar una ampliación de esta. De tal forma se cancelan el resto de las deudas, y se incrementa la cuota hipotecaria. Esta opción suele tener tipos de interés no superiores al 3%. Esta opción supone unos costes de tasación, de notaría y el pago de una comisión por la nueva deuda.

Ampliación de crédito personal

Existe la posibilidad de reunificar varios créditos personales en uno solo. Normalmente se partirá de la base del crédito de mayor cantidad de deuda, al que se añadirán los demás. Este tipo de reunificación también supone el pago de comisiones por el cambio de contrato.

Pedir un préstamo específico para reunificar deudas

En este caso se pueden solicitar préstamos para la reunificación de las deudas. Este tipo de créditos suelen ser más caros que las hipotecas y los microcréditos, aunque suelen dar más facilidades de reunificación de deuda.

Dentro de este tipo de reunificación encontramos dos opciones, según si tienes una hipoteca o no:

Si tienes una hipoteca que sea superior a los 30.000€ y figuras las listas de morosidad, tienes la opción de solicitar un préstamo con garantía hipotecaria. De esta forma, tu vivienda pasa a ser una garantía del pago, al margen de aparecer en las listas de impagos. Estos préstamos para la reunificación de deudas tienen riesgos a tener en cuenta, ya que puedes llegar a perder tu vivienda en caso de no poder pagar las cuotas, por lo que es necesario que estudiar cada opción en profundidad.

En caso de no tener hipoteca, puedes solicitar un crédito para reunificar las deudas. Estos suelen tener tipos de interés cercanos al 12% TAE. Este sistema es aplicable para todas aquellas deudas que no excedan los 30.000€, y es necesario tener un contrato de trabajo indefinido que nos dé una estabilidad en cuanto a nuestros ingresos.

 

Desventajas de reunificar deudas

Inicialmente, reunificar deudas puede resultar una idea muy atractiva ya que tiene un efecto inmediato, pero hemos de tener en cuenta que durante el proceso existen unos costes de cancelación de las deudas anteriores, de apertura de la nueva y determinadas comisiones que suponen un coste extra. Por eso, siempre es recomendable tener en cuenta antes otras opciones como la Ley de la Segunda Oportunidad.

Para conseguir reducir las cuotas mensuales, la reunificación supone ampliar los años de la deuda con las entidades financieras. Por lo tanto, también se incrementa la cantidad que vamos a pagar por los intereses durante más años, así que al final del proceso habremos acabado pagando más de lo que íbamos a pagar inicialmente. Además, todos aquellos créditos que estuviéramos a punto de acabar de pagar, se alargan hasta la finalización de este nuevo crédito.

Por otro lado, reunificar deudas supone el pago de unas comisiones de tramitación y unos gastos de gestión, registro y notaría, además de las penalizaciones por cancelar la deuda anticipadamente.

 

La Ley de la Segunda Oportunidad, tu mejor alternativa

La Ley de la Segunda Oportunidad, recogida en el BOE y regulada por la ley 25/2015 (actualizada por la Ley 16/2022), es un mecanismo de apoyo para todo tipo de entidades deudoras insolventes. Si estás pasando por una difícil situación económica, puedes optar a esta ley con el fin de conseguir eliminar una parte o la totalidad de tus deudas. A diferencia de la reunificación, esta ley permite disminuir estas deudas de forma real, ya que no se incrementan los años de pagos. De hecho, se reducen los años a un máximo de 10 en los que se pagan cuotas asumibles para tu bolsillo.

A través de la fase extrajudicial de pagos puedes negociar con las entidades financieras para conseguir unas cuotas que sean totalmente asumibles con tus ingresos actuales, logrando quitas de hasta un 60% de la deuda. En caso de tener una hipoteca, la Ley de Segunda Oportunidad permite proteger tu vivienda, para que puedas protegerla de la liquidación de tus bienes.

En Abogados para tus Deudas conocemos el procedimiento perfectamente, ya que llevamos trabajando con la Ley de la Segunda Oportunidad desde su introducción en 2015. Nuestros expertos han acompañado a decenas de particulares, autónomos y empresas, asesorándoles en todo momento e interlocutando por ellos con los bancos para conseguir poner fin a todas esas deudas que no podían pagar. Con el bufete de Abogados para tus Deudas, conseguirás poder empezar de cero libre de las deudas del pasado.

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María García

  • Responsable Dpto. Procesal en Abogados para tus deudas
  • 7 años colegiada
  • Colegio de Abogados de Barcelona (Nº 44.675)

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