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Hemos hablado tendidamente en nuestro blog acerca de este tipo de procedimiento al cual se acogen cada vez más empresas que no pueden hacer frente a sus deudas. A continuación, te explicamos con todos los detalles acerca de qué significa presentar una empresa en concurso de acreedores.

¿Qué es exactamente un concurso de acreedores?

Un concurso de acreedores es un mecanismo orientado a todas aquellas personas, autónomos y empresas que, a causa de una situación de falta de liquidez, no pueden continuar pagando las cuotas de sus deudas ni cumplir con sus obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.

En muchas ocasiones, las empresas se debilitan a causa de condiciones externas como las dificultades generadas por una crisis económica o el reciente confinamiento a causa del Covid-19. En estos casos, el principal efecto es que se reducen sensiblemente los ingresos, mientras los gastos se mantienen, llegando a un punto en el que es insostenible seguir realizando los pagos.

En este punto empiezan a acumularse las cuotas atrasadas, y los acreedores empiezan a apretar para seguir cobrando su dinero sin éxito. Finalmente, no queda otra opción que iniciar este procedimiento para intentar encontrar una fórmula y encauzar el conflicto.

Este proceso intenta revertir esta situación en la medida de lo posible pero en muchos casos es irreversible. Por esta razón, la empresa acaba cesando su actividad y cerrando definitivamente. A continuación, vamos a ver qué significa presentar un concurso de acreedores y los efectos que tiene para la empresa.

¿Cómo una empresa inicia este procedimiento?

A diferencia de lo que muchos creen, este procedimiento lo puede iniciar tanto el deudor como los acreedores que reclaman la deuda. Por ello, el procedimiento puede comenzar de dos formas distintas: voluntaria o necesariamente.

Entendemos como concurso de acreedores voluntario cuando el mismo deudor solicita empezar un concurso de acreedores. Por ello, cualquier entidad que detecte que no puede seguir pagando sus deudas tiene 2 meses para declararse insolvente e iniciar el trámite.

Sin embargo, como hemos dicho anteriormente, el concurso de acreedores puede ser requerido por los propios acreedores que ven peligrar el cobro de sus deudas. En este caso hablaríamos de concurso de acreedores necesario.

La duración de este procedimiento puede variar mucho en función de la fase de liquidación mayormente, tal como hemos visto en otras entradas de este blog.

¿Qué efectos tiene para la empresa presentarse en concurso de acreedores?

Para saber bien qué significa presentar una empresa en un concurso de acreedores, debemos saber cuáles son los efectos inmediatos de iniciar este tipo de proceso. Estos los podemos desglosar en:

Limitación de las facultades del deudor

Esta limitación se ciñe a los bienes del deudor que intervengan en el concurso. En caso de tratarse de un proceso voluntario, el deudor mantiene el poder administrativo y de disposición acerca del patrimonio de la empresa. Aunque por otra parte, estará supeditado a la intervención de la administración concursal asignada.

Si por el contrario hablamos de un procedimiento forzoso necesario, se suspenden todas las facultades patrimoniales del deudor. Estas pasan a manos de la administración concursal. Este órgano tiene la capacidad de anular todo contrato realizado de forma que sobrepasan estas limitaciones.

Cooperación y comunicación

El deudor debe colaborar en todo momento con los diferentes organismos, proporcionando toda la información requerida para realizar la auditoría necesaria de las cuentas anuales de la empresa. Además, debe constar toda la masa activa y pasiva de la compañía. Por ello, se proporcionarán todos los libros y documentos que recojan la actividad de la empresa.

La empresa continua con su actividad

Iniciar este trámite no supone echar el cierre de la empresa, al menos no en un primer momento. El concurso de acreedores busca la vía para mantener la actividad y así poder seguir generando ingresos en la medida de lo posible en vista a satisfacer las deudas pendientes.

¿Concurso de acreedores para particulares?

Aunque hemos hablado del caso de las empresas en los concursos de acreedores, este tipo de procedimiento también se puede aplicar en personas físicas. Para ello, existe la Ley de la Segunda Oportunidad, un procedimiento que permite a todo tipo de entidades -particulares, autónomos y empresas- insolventes y sobreendeudadas, la opción de cancelar una parte o la totalidad de sus deudas.

En Abogados para tus Deudas hemos conseguido cancelar con éxito grandes sumas de dinero gracias a este mecanismo. Desde su entrada en vigor en 2015 y fruto de las directrices europeas, este sistema proporciona la reestructuración de la deuda a través del acuerdo extrajudicial de pagos. Esta se realiza aplicando quitas y esperas que reducen y adaptan las cuotas en función de las necesidades del deudor. Con ello se pueden alcanzar la eliminación de hasta un 60% de deuda, pudiendo llegar a cancelarse posteriormente hasta el 100% por vía judicial.

Nuestro bufete de Abogados para tus Deudas se ha convertido en un referente nacional en cuanto a la Ley de la Segunda Oportunidad. Nuestra especialización en Ley Concursal nos brinda una gran experiencia en este tipo de legislación, y es por ello que hemos obtenido un 100% de éxito en nuestros casos. Con nuestros abogados, contarás siempre con la mejor asesoría, totalmente personalizada a tu situación. Además, haremos que prevalezcan tus intereses por encima de todo, y consigas las nuevas cuotas que necesitas.

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